Nació en la población de Bond Head, provincia de Ontario, Canadá, en 1849, en el seno de una de las más prominentes familias canadienses del siglo XIX. Hizo sus estudios primarios en el Trinity College de Toronto, para luego ingresar a la Escuela de Medicina de Mc Gill en Montreal, en donde obtuvo su título de médico. Allí se encuentra como recuerdo suyo la Librería Osleriana, que contiene gran parte de su biblioteca (8.000 volúmenes) que conservan con esmero y orgullo. En la misma ciudad trabajó por algunos años en el Hospital General, para luego trasladarse en 1884 a la Universidad de Pensilvania, la más antigua de los Estados Unidos, donde se desempeñaba como docente, cuando fue llamado a Hopkins para que se hiciera cargo de la Cátedra de Medicina y la Jefatura del Servicio, en donde impuso la modalidad de “la enseñanza al lado de la cama del paciente”, haciéndose acreedor del cariño y admiración de cuantos con él estudiaron y aprendieron.
Osler defendía la práctica de la autopsia, pues consideraba que el examen post-mortem es de la mayor importancia para reconocer los aciertos o las equivocaciones en el diagnóstico. Se dice que personalmente practicó cerca de mil autopsias. No se conocían por la época los estudios aleatorizados prospectivos, ni los controlados, ni los de análisis de casos, ni los metaanálisis, y así sus enseñanzas se basaban en la cuidadosa observación clínica y la gran experiencia y conocimiento de las enfermedades. Como filósofo, que también lo era, decía: “No deseo más epitafio que la mera inscripción en mi tumba, que enseñé a mis alumnos medicina en las salas del hospital”.Definitivamente Osler había estudiado medicina influenciado por la Escuela de Edimburgo y Glasgow.
En efecto, la Facultad de Medicina de Mc Gill, su alma mater, fue fundada en 1821 primordialmente por escocéses marcados con el sello indeleble de los grandes médicos fisiólogos, anatomistas y cirujanos, John y William Hunter. Pero también Osler conocía ampliamente la medicina inglesa que se practicaba y enseñaba en los hospitales Guy, St. Bartholomew, St. Thomas y el Hospital General de Londres, que había visitado en 1874. Con los principios de la medicina de Edimburgo y Londres siempre se desempeñó en forma admirable tanto en el ejercicio profesional como en la enseñanza. Tampoco desconocía las virtudes de la medicina alemana y la francesa, pues estaba familiarizado con las obras de los alemanes Skoda y Rokitansky y con las del famoso francés René Laënnec, el mago de la auscultación e inventor del estetoscopio (1819), que inicialmente no era otra cosa que un cilindro de papel que conducía los ruidos del corazón desde la pared torácica del paciente a su oído.
Ante la Academia de Medicina de Nueva York alguna vez decía: “En el método de enseñanza que puede llamarse natural, el estudiante comienza con el enfermo, continúa con el enfermo y termina sus estudios con el enfermo, utilizando conferencias como herramientas y como medios que conducen a su fin. Enséñeles el modo de observar, suminístreles suficientes hechos qué observar, y así las lecciones saldrán de los hechos mismos”. También afirmaba “La buena práctica clínica siempre es una mezcla del arte de la incertidumbre con la ciencia de la probabilidad”. Es muy seguro que si Osler estuviese vivo hoy, principios del siglo XXI, estaría de acuerdo con D.L. Sackett, uno de los pontífices de la medicina basada en la evidencia, quien en 1996 anotaba que esta nueva estrategia es la integración del saber y la experiencia médica, con lo mejor de la evidencia disponible en la literatura científica, y que tal evidencia jamás reemplazará a la habilidad y la experiencia clínicas.
Su contribución a la literatura médica fue verdaderamente extraordinaria. El libro “Principios y práctica de la medicina”, cuya primera edición aparecida en 1892 alcanzó una acogida impresionante. Veintiseis mil ejemplares llegaron a manos de médicos en muchos lugares del mundo. Este texto verdaderamente magistral se concentra básicamente en la clínica y apenas menciona algunos aspectos del empleo de algunos medicamentos, que por la época no eran suficientemente conocidos. Tampoco en éste incursiona en los auxiliares de diagnóstico que muy poco se empleaban y que más tarde se fueron desarrollando. En mil páginas cuidadosamente redactadas y documentadas, cubre los tópicos más relevantes de la época como las enfermedades infecciosas y reumáticas, afecciones digestivas, respiratorias, patología de los conductos glandulares, enfermedades del riñón, sistema nervioso y músculos. Intoxicaciones, obesidad y otros. Fue de los primeros en señalar que el manejo de la apendicitis debe ser eminentemente quirúrgico.
Otra de las obras más impactantes de su autoría es a no dudarlo “Aequanimitas”, cuya primera edición fue lanzada en 1904. Es una hermosa recopilación de conferencias dictadas y discursos pronunciados en diferentes e importantes escenarios como el Club Histórico de Johns Hopkins, Universidad de Pensilvania, Escuela Militar de Washington, Escuela de Medicina de Mc
Gill, Asociación Médica Británica de Montreal, Asociación Médica de New Haven, Biblioteca Médica de Boston y otros. Los temas son variados y las descripciones y comentarios apasionantes. “El médico y la enfermera”. “El maestro y el estudiante”. “El cirujano militar”. “La medicina en la magna Inglaterra”. “Los libros y los hombres”. “La medicina del siglo XIX” y muchos otros. Este magnífico y clásico libro debe ocupar un lugar destacado en la biblioteca de todo médico, cualquiera sea su especialidad o tipo de trabajo.
Sir William Osler, luego de largos años de permanencia en Hopkins, en donde alcanzó la categoría de Profesor Honorario, se trasladó en 1905 a la Universidad de Oxford para ocupar con brillantez durante 14 años el cargo de Profesor Real de Medicina y estando allí vivió la tragedia de la muerte de su hijo durante la I Guerra Mundial en los campos de batalla de Yprès, Bélgica, que supo sobrellevar con dignidad y resignación. Su vida se extinguió víctima de neumonía, el 29 de diciembre de 1919, una década antes de que el primer antibiótico fuera descubierto por Fleming en su Laboratorio del Hospital St. Mary’s de Londres.
La grandeza de un personaje se traduce de varias maneras: en actos, pensamientos y palabras. En todas ellas Osler dejó un recuerdo imborrable.
Debido a su esfuerzo, el legado del altruista Johns Hopkins se convirtió, en buena parte gracias a él, en un vivero de clínicos, investigadores e innovadores, al pasar de un simple hospital a un centro de estudio y cultura de la más alta calidad. Así la medicina de los Estados Unidos llegó a su mayoría de edad (La pintura muestra a Welch, Halsted, Osler y Kelly).
El sucesor de Osler en Hopkins fue cuidadosamente seleccionado. Luego de un detenido análisis de los candidatos, el nombramiento recayó en Lewellys F. Barker, quien había ingresado al Hospital años atrás como profesor de anatomía, y se destacaba como un profundo conocedor de las ciencias básicas. Es de advertir que el candidato de Osler era William S. Thayer, formado por él y que se desempeñaba como Profesor Asociado de Medicina. Pero el Consejo Directivo, con el argumento de que era necesaria la presencia de un profesor que hiciera énfasis en las ciencias básicas en la enseñanza de la medicina, ratificó sus preferencias por Barker. Harvey Cushing, varios años después de su fallecimiento, escribió una magnífica biografía del gran profesor de medicina, tal vez la mejor documentada de las varias escritas y publicadas.
domingo, 8 de febrero de 2009
martes, 6 de enero de 2009
Felicidades a las Enfermeras
Muchas Felicidades a todas las enfermeras y enfermeros de los diferentes hospitales del puerto de Veracruz, de México y del Mundo, en este su día, y reconocer dóia a día su ardua labor en favor de los enfermpos, de verdad es muy difícil su labor, y ellas y ellos la realizan de una manera excelente, lo digo con conocimiento de causa, son muy trabajadoras, claro hay excepciones, pero no por esas malas enfermeras, vamos a despreciar la labor y el trabajo de las mayoría de las y los enfermeros, de verdad mis felicitaciones, son un ejemplo para nosotros los Médico.
“La enfermería es un arte y si se pretende que sea un arte requiere una devoción tan exclusiva, una preparación tan dura, como el trabajo de un pintor o de un escultor, pero ¿cómo puede compararse la tela muerta o el frío mármol con el tener que trabajar con el cuerpo vivo, el templo del espíritu de Dios?Es una de las Bellas Artes; casi diría, la más bella de las Bellas Artes”.
Florence Nightingale
Florence Nightingale
viernes, 2 de enero de 2009
Parto Vertical
El parto vertical se asocia a una reducción en la duración de la fase II del parto, reducción en el número de episiotomías, disminución del dolor. El parto vertical también reduce el trauma obstétrico y las alteraciones en la frecuencia cardiaca fetal.
El médico ecuatoriano Oswaldo Cárdenas ha inventado un módulo para atender el parto vertical, recuperando la historia humana y la cultura andina que practica ese tipo de alumbramientos con más efectividad y menos dolor para las madres.
Traer una vida es un hecho sublime pero doloroso, y desde hace algo más de dos siglos lo es un poco más con la invención del fórceps, aparato que dejó atrás la naturalidad del alumbramiento y sólo mejoró la comodidad de los médicos. Así lo asegura Cárdenas al recordar que "hace 40 años" el médico francés Moriceu inventó el fórceps, que "quizá constituya uno de los más dramáticos ejemplos de agresión" hacia las madres e hijos.
"La física moderna y los conocimientos fisiológicos actuales han demostrado que la posición vertical materna (parto natural), al permitir la acción de la fuerza de la gravedad sobre el feto dentro del útero, condiciona y permite un rápido y no traumático nacimiento", afirma.
El proyecto del médico ecuatoriano tuvo su origen en la experiencia de las parteras indígenas que en las zonas andinas atienden el parto vertical (parto natural), con resultados más eficaces, menos sangrado, menos posibilidad de desgarros y mucho menos dolor. Cárdenas observó que con ese método las madres adoptaban la posición más cómoda posible (en si mismo un alivio), haciendo más fácil el alumbramiento y el trabajo de la partera que sólo recibía al recién nacido.
Ideó un proyecto sobre el asunto y construyó los módulos que unidos facilitaban el alumbramiento. Se trata de unos dispositivos para que las madres alumbren de forma vertical o de cuclillas (parto natural), mientras el médico, colocado atrás, podrá regular una especie de taburete para atender de mejor forma el alumbramiento.
El recién nacido, con la ayuda del médico, saldrá del vientre de su madre a una superficie acolchada, sin recibir tracciones ni rotaciones de cabeza, a diferencia de la experiencia con el fórceps.
El estudio determinó que en el momento del empuje final, la madre flexiona sus rodillas, lo que facilita el nacimiento en la superficie acolchada del módulo.
La creación del primer prototipo tuvo bastante éxito y las madres que lo utilizaron en el marco del proyecto (entre ellas tres holandesas), recomendaron su uso, aunque hicieron sugerencias.
Cárdenas y sus colaboradores desarrollaron otro prototipo para parto vertical (parto natural), cuya patente está en trámite, que mejora las condiciones y facilidades del primero y supera con mucho al método, horizontal.
"La atención del parto vertical (parto natural) genera ventajas importantes disminuyendo significativamente la hemorragia y el tiempo de duración del alumbramiento", afirma Cárdenas.
Su invento tiene el auspicio del Ministerio d Salud de su país y de la Fundación para la Ciencia y Tecnología (Fundacyt), además de la financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Cárdenas quiere difundir en todo el país el método del parto vertical, para que se atienda de esa forma en los hospitales públicos.
El prototipo y el método para el parto vertical pueden ser observados en Fundacyt y la Facultad de Ciencias Médica de la Universidad de la ciudad de Cuenca, donde se desarrolló el proyecto.
El médico quiere difundir su experiencia en foros internacionales, aunque también desea explicar varios de sus estudios sobre las ventajas de otros métodos de alumbramiento como el parto con acupuntura y el alumbramiento en agua, entre otros.
Cárdenas cree que el método del parto vertical (parto natural) será fácilmente aceptado en los países andinos, donde la; comunidades indígenas mantienen en su cultura esa modalidad de alumbramiento, así como el otras regiones del planeta donde se practica.
En países donde no se conoce el parto vertical (parto natural) Cárdenas cree que su aceptación será un poco más difícil, aunque su módulo se adapta a las condiciones de las mesas que se usan en el método de parto horizontal.
El médico ecuatoriano Oswaldo Cárdenas ha inventado un módulo para atender el parto vertical, recuperando la historia humana y la cultura andina que practica ese tipo de alumbramientos con más efectividad y menos dolor para las madres.
Traer una vida es un hecho sublime pero doloroso, y desde hace algo más de dos siglos lo es un poco más con la invención del fórceps, aparato que dejó atrás la naturalidad del alumbramiento y sólo mejoró la comodidad de los médicos. Así lo asegura Cárdenas al recordar que "hace 40 años" el médico francés Moriceu inventó el fórceps, que "quizá constituya uno de los más dramáticos ejemplos de agresión" hacia las madres e hijos.
"La física moderna y los conocimientos fisiológicos actuales han demostrado que la posición vertical materna (parto natural), al permitir la acción de la fuerza de la gravedad sobre el feto dentro del útero, condiciona y permite un rápido y no traumático nacimiento", afirma.
El proyecto del médico ecuatoriano tuvo su origen en la experiencia de las parteras indígenas que en las zonas andinas atienden el parto vertical (parto natural), con resultados más eficaces, menos sangrado, menos posibilidad de desgarros y mucho menos dolor. Cárdenas observó que con ese método las madres adoptaban la posición más cómoda posible (en si mismo un alivio), haciendo más fácil el alumbramiento y el trabajo de la partera que sólo recibía al recién nacido.
Ideó un proyecto sobre el asunto y construyó los módulos que unidos facilitaban el alumbramiento. Se trata de unos dispositivos para que las madres alumbren de forma vertical o de cuclillas (parto natural), mientras el médico, colocado atrás, podrá regular una especie de taburete para atender de mejor forma el alumbramiento.
El recién nacido, con la ayuda del médico, saldrá del vientre de su madre a una superficie acolchada, sin recibir tracciones ni rotaciones de cabeza, a diferencia de la experiencia con el fórceps.
El estudio determinó que en el momento del empuje final, la madre flexiona sus rodillas, lo que facilita el nacimiento en la superficie acolchada del módulo.
La creación del primer prototipo tuvo bastante éxito y las madres que lo utilizaron en el marco del proyecto (entre ellas tres holandesas), recomendaron su uso, aunque hicieron sugerencias.
Cárdenas y sus colaboradores desarrollaron otro prototipo para parto vertical (parto natural), cuya patente está en trámite, que mejora las condiciones y facilidades del primero y supera con mucho al método, horizontal.
"La atención del parto vertical (parto natural) genera ventajas importantes disminuyendo significativamente la hemorragia y el tiempo de duración del alumbramiento", afirma Cárdenas.
Su invento tiene el auspicio del Ministerio d Salud de su país y de la Fundación para la Ciencia y Tecnología (Fundacyt), además de la financiación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Cárdenas quiere difundir en todo el país el método del parto vertical, para que se atienda de esa forma en los hospitales públicos.
El prototipo y el método para el parto vertical pueden ser observados en Fundacyt y la Facultad de Ciencias Médica de la Universidad de la ciudad de Cuenca, donde se desarrolló el proyecto.
El médico quiere difundir su experiencia en foros internacionales, aunque también desea explicar varios de sus estudios sobre las ventajas de otros métodos de alumbramiento como el parto con acupuntura y el alumbramiento en agua, entre otros.
Cárdenas cree que el método del parto vertical (parto natural) será fácilmente aceptado en los países andinos, donde la; comunidades indígenas mantienen en su cultura esa modalidad de alumbramiento, así como el otras regiones del planeta donde se practica.
En países donde no se conoce el parto vertical (parto natural) Cárdenas cree que su aceptación será un poco más difícil, aunque su módulo se adapta a las condiciones de las mesas que se usan en el método de parto horizontal.
Postura del parto
Parece mentira que a pesar de todos los estudios realizados, todavía en la mayoría de los hospitales la postura de parto sea la tumbada boca arriba. La mujer debería poder elegir la postura de parto más práctica, cuando llega el momento de parir.
No hay una postura de parto idónea: depende de cada mujer y de cada momento. El instinto indica en todo momento cual es la mejor postura mediante un lenguaje infalible: la más cómoda es también la más fisiológica. Puede ser en el taburete obstétrico, en cuclillas, a cuatro patas, de pié, de rodillas, en la bañera, sentada en la cama, de lado... la única desaconsejable es la litotomía (tumbada, los pies en los estribos).
Concebida para comodidad del médico y para asegurar la posición de subordinación de la mujer, la posición tumbada durante la dilatación y el potro obstétrico en el expulsivo son reliquias del pasado, injustificables hoy en día a la luz de la evidencia científica.
En posición horizontal el coxis se dirige a lo algo, y el canal vaginal se estrecha. Por el contrario, en una postura vertical, y sobre todo en cuclillas, el coxis bascula hacia atrás, y los músculos que rodean la vagina se abren, lo que ensancha y acorta el canal vaginal. Si en dicha posición vertical, además, la mujer flexiona el tórax, como para querer observar la abertura vaginal, el coxis se abre aún más hacia atrás, ampliando la vagina en el sentido antero-posterior.
En el parto tumbada boca arriba, la vagina es una cuesta cuyo extremo se orienta hacia arriba, mientras que en la posición vertical, ya sea en cuclillas o en otra postura, la vagina se orienta directamente hacia el suelo. La mujer que da a luz tumbada debe empujar el bebé hacia arriba, por un canal más largo y estrecho, mientras que la que da a luz en vertical es ayudada por la fuerza de la gravedad, que no sólo atrae al bebé, sino a los órganos abdominales móviles, que se añaden al peso del bebé, facilitando la expulsión. Como pregunta el doctor Paciornik, ¿qué es más fácil, empujar un coche cuesta arriba o cuesta abajo?
En la mujer embarazada, el peso del útero aumenta la presión sobre la arteria aorta, la vena cava inferior y los vasos retro-perineales. La posición tumbada de espaldas incrementa la presión en la vena cava inferior, disminuyendo su calibre y aumentando el volumen de sangre en el tercio inferior del tronco y los miembros inferiores, lo que disminuye la sangre en circulación en el resto del cuerpo y concretamente en el útero. Al disminuir el oxígeno en el útero, el ritmo de las contracciones se altera. Entre otros efectos, lo más normal es que la mujer padezca de disnea, malestar, mareos por hipotensión y edema de piernas, y que el feto altere su ritmo cardiaco, emitiendo mensajes de sufrimiento fetal, que el monitor registrará puntualmente. Un simple cambio de postura, como, por ejemplo, tumbarse de lado, es con frecuencia suficiente para mejorar la circulación sanguínea.
En posición vertical, en cambio, este problema no se produce. Por el contrario, la mujer que dispone de libertad de movimientos suele adoptar la posición que menos entorpece la circulación del gran vaso que lleva la sangre de la placenta al feto.En posición vertical, la presión que ejerce el peso del bebé sobre los músculos del suelo pélvico ayuda a su relajación y dilatación. Esa presión genera un impulso nervioso que actúa sobre la hipófisis y estimula la liberación de oxitocina, hormona estimulante de la musculatura uterina, lo que contribuye a un progreso más rápido del parto. Se ha podido calcular que el tiempo de dilatación de 4 a 10 cm. en el caso del parto en posición horizontal es un 50 por 100 más largo que cuando la posición es vertical.
La posición tumbada, con los pies fijos en los estribos, deja fuera de juego las piernas, que son las masas musculares más poderosas del cuerpo, lo que reduce la capacidad de maniobra de la parturienta, y a reducida a causa de la postura. Además los músculos abdominales pueden ejercer una fuerza mayor cuando los pies están sobre el suelo.
En posición vertical las articulaciones de la cadera, reblandecidas por el efecto de las hormonas del embarazo, se abren para dejar paso al bebé. En posición horizontal, la pelvis queda inmovilizada y el reblandecimiento de las articulaciones no sirve para facilitar el parto.
La libertad de movimientos y de posición de la mujer es importante, ya que es el instinto -el cerebro primitivo- el que le guía para adoptar la posición más fisiológica. Esta sabiduría interna de la mujer de parto se observa, por ejemplo, en la frecuente necesidad, en una fase del parto, de realizar movimientos rotatorios. Estos movimientos facilitan los rotaciones que el feto debe realizar para colocarse y avanzar en el canal del parto, similares a los necesarios para sacar un anillo de un dedo, o descorchar una botella. En posición tumbada, el feto no dispone de esta ayuda de su madre.
En cualquiera de los casos, es más fácil para el bebé rotar sobre una fracción de su cabeza, en posición vertical, que rotar en posición horizontal. Esta última posición, además de incrementar notablemente la superficie de fricción, impide al bebé aprovechar la fuerza de gravedad y la labor facilitadota de los movimientos de su madre. Algunos estudios han demostrado que el parto se acorta y causa menos alteraciones del ritmo cardíaco fetal y menos moldeamientos del cráneo del feto cuando la mujer es libre para moverse y caminar durante las fases de dilatación y expulsión.
La expulsión de la placenta es también mucho más fácil en posición vertical que tumbada. La fase de expulsión de la placenta y sus dos accidentes principales, la hemorragia y la infección, han sido desde siempre las principales causas de mortalidad de las parturientas. Su expulsión se facilita por la posición vertical, por el bienestar térmico y por el estímulo que ejerce el recién nacido succionando el pezón, que acelera las reacciones hormonales de terminación del parto.
Por este motivo, la organización mundial de la salud recomienda explícitamente libertad total de movimientos y elección de postura, tanto durante la dilatación como en el expulsivo, lo que ha animado a muchos países a ir adecuado sus protocolos hospitalarios para garantizar este derecho de las mujeres.
No hay una postura de parto idónea: depende de cada mujer y de cada momento. El instinto indica en todo momento cual es la mejor postura mediante un lenguaje infalible: la más cómoda es también la más fisiológica. Puede ser en el taburete obstétrico, en cuclillas, a cuatro patas, de pié, de rodillas, en la bañera, sentada en la cama, de lado... la única desaconsejable es la litotomía (tumbada, los pies en los estribos).
Concebida para comodidad del médico y para asegurar la posición de subordinación de la mujer, la posición tumbada durante la dilatación y el potro obstétrico en el expulsivo son reliquias del pasado, injustificables hoy en día a la luz de la evidencia científica.
En posición horizontal el coxis se dirige a lo algo, y el canal vaginal se estrecha. Por el contrario, en una postura vertical, y sobre todo en cuclillas, el coxis bascula hacia atrás, y los músculos que rodean la vagina se abren, lo que ensancha y acorta el canal vaginal. Si en dicha posición vertical, además, la mujer flexiona el tórax, como para querer observar la abertura vaginal, el coxis se abre aún más hacia atrás, ampliando la vagina en el sentido antero-posterior.
En el parto tumbada boca arriba, la vagina es una cuesta cuyo extremo se orienta hacia arriba, mientras que en la posición vertical, ya sea en cuclillas o en otra postura, la vagina se orienta directamente hacia el suelo. La mujer que da a luz tumbada debe empujar el bebé hacia arriba, por un canal más largo y estrecho, mientras que la que da a luz en vertical es ayudada por la fuerza de la gravedad, que no sólo atrae al bebé, sino a los órganos abdominales móviles, que se añaden al peso del bebé, facilitando la expulsión. Como pregunta el doctor Paciornik, ¿qué es más fácil, empujar un coche cuesta arriba o cuesta abajo?
En la mujer embarazada, el peso del útero aumenta la presión sobre la arteria aorta, la vena cava inferior y los vasos retro-perineales. La posición tumbada de espaldas incrementa la presión en la vena cava inferior, disminuyendo su calibre y aumentando el volumen de sangre en el tercio inferior del tronco y los miembros inferiores, lo que disminuye la sangre en circulación en el resto del cuerpo y concretamente en el útero. Al disminuir el oxígeno en el útero, el ritmo de las contracciones se altera. Entre otros efectos, lo más normal es que la mujer padezca de disnea, malestar, mareos por hipotensión y edema de piernas, y que el feto altere su ritmo cardiaco, emitiendo mensajes de sufrimiento fetal, que el monitor registrará puntualmente. Un simple cambio de postura, como, por ejemplo, tumbarse de lado, es con frecuencia suficiente para mejorar la circulación sanguínea.
En posición vertical, en cambio, este problema no se produce. Por el contrario, la mujer que dispone de libertad de movimientos suele adoptar la posición que menos entorpece la circulación del gran vaso que lleva la sangre de la placenta al feto.En posición vertical, la presión que ejerce el peso del bebé sobre los músculos del suelo pélvico ayuda a su relajación y dilatación. Esa presión genera un impulso nervioso que actúa sobre la hipófisis y estimula la liberación de oxitocina, hormona estimulante de la musculatura uterina, lo que contribuye a un progreso más rápido del parto. Se ha podido calcular que el tiempo de dilatación de 4 a 10 cm. en el caso del parto en posición horizontal es un 50 por 100 más largo que cuando la posición es vertical.
La posición tumbada, con los pies fijos en los estribos, deja fuera de juego las piernas, que son las masas musculares más poderosas del cuerpo, lo que reduce la capacidad de maniobra de la parturienta, y a reducida a causa de la postura. Además los músculos abdominales pueden ejercer una fuerza mayor cuando los pies están sobre el suelo.
En posición vertical las articulaciones de la cadera, reblandecidas por el efecto de las hormonas del embarazo, se abren para dejar paso al bebé. En posición horizontal, la pelvis queda inmovilizada y el reblandecimiento de las articulaciones no sirve para facilitar el parto.
La libertad de movimientos y de posición de la mujer es importante, ya que es el instinto -el cerebro primitivo- el que le guía para adoptar la posición más fisiológica. Esta sabiduría interna de la mujer de parto se observa, por ejemplo, en la frecuente necesidad, en una fase del parto, de realizar movimientos rotatorios. Estos movimientos facilitan los rotaciones que el feto debe realizar para colocarse y avanzar en el canal del parto, similares a los necesarios para sacar un anillo de un dedo, o descorchar una botella. En posición tumbada, el feto no dispone de esta ayuda de su madre.
En cualquiera de los casos, es más fácil para el bebé rotar sobre una fracción de su cabeza, en posición vertical, que rotar en posición horizontal. Esta última posición, además de incrementar notablemente la superficie de fricción, impide al bebé aprovechar la fuerza de gravedad y la labor facilitadota de los movimientos de su madre. Algunos estudios han demostrado que el parto se acorta y causa menos alteraciones del ritmo cardíaco fetal y menos moldeamientos del cráneo del feto cuando la mujer es libre para moverse y caminar durante las fases de dilatación y expulsión.
La expulsión de la placenta es también mucho más fácil en posición vertical que tumbada. La fase de expulsión de la placenta y sus dos accidentes principales, la hemorragia y la infección, han sido desde siempre las principales causas de mortalidad de las parturientas. Su expulsión se facilita por la posición vertical, por el bienestar térmico y por el estímulo que ejerce el recién nacido succionando el pezón, que acelera las reacciones hormonales de terminación del parto.
Por este motivo, la organización mundial de la salud recomienda explícitamente libertad total de movimientos y elección de postura, tanto durante la dilatación como en el expulsivo, lo que ha animado a muchos países a ir adecuado sus protocolos hospitalarios para garantizar este derecho de las mujeres.
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Feliz año 2009
Muchas Felicidades para Todos los Médico Ginecoobstetras y residentes de Ginecoobstetricia, en especial a los del Hospital Regional de Veracruz, que este año, sea de exitos y salud y que todois sus sueños, objetivos y aspiraciones se les vaya cumpliendo y que la pasen super con su familia.
Muchas felicidades también a mis Maestros de la Especialidad en el Hospital Español de México como los que me entrenaron en Ultrasonido Básico y Avanzado, médicos japoneses de Okinagua, excelentes Maestros y de mi Diplomado en Colposcopía en especial al Dr Armando Valle Gay y Dr Serafín Romero entre Otros
Muchas felicidades también a mis Maestros de la Especialidad en el Hospital Español de México como los que me entrenaron en Ultrasonido Básico y Avanzado, médicos japoneses de Okinagua, excelentes Maestros y de mi Diplomado en Colposcopía en especial al Dr Armando Valle Gay y Dr Serafín Romero entre Otros
Nuevas Luces sobre la Preeclampsia-Eclampsia
EL PEOR ENEMIGO DE LAS EMBARAZADAS
Investigadores de la Universidad del Valle concluyeron que un serio degeneramiento de las células conocidas como endoteliales es la explicación de los síntomas y de las manifestaciones clínicas de embarazadas que desarrollan eclampsia.
Ilustración de Enc. Sopena
Para esta investigación, los científicos tomaron muestras de placentas de mujeres que acababan de parir, para luego someterlas a modernas observaciones microscópicas de las células endoteliales.
La eclampsia, enfermedad que ataca a las embarazadas desde épocas milenarias, sigue siendo la primera causa de muertes maternas en el mundo. Según datos del Ministerio de Salud de Colombia, en 1994 en este país se registró una tasa de mortalidad por esta enfermedad de 64.2 por cada 1.000 embarazadas con preeclampsia, cifra muy similar a la de hace casi 20 años, cuando se registró 65.4 por cada 1.000.
Esta enfermedad se caracteriza por presión arterial alta, dolor de cabeza, edemas, salida indiscriminada de proteínas en la orina, hinchazón de la cara y el cuerpo y convulsiones que pueden llevar a la muerte.
Las causas de su aparición aún no se conocen a ciencia cierta, pero existen teorías sobre factores genéticos, inmunológicos y de nutrición. Sin embargo, un reciente estudio realizado en el Hospital Universitario del Valle, HUV, en Cali, Colombia, ha dado un importante paso en el conocimiento de las causas de esta enfermedad y una contribución para generar tratamientos y medicamentos más efectivos en contra de la eclampsia.
Los médicos Rodrigo Cifuentes Borrero, Doctorado en Reproducción, del Centro Latinoamericano de Perinatología de Montevideo, Jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia del HUV y profesor titular de la Escuela de Medicina de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle; Hugo Ramírez, Jefe del Departamento de Morfología de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre; Alejandro Arroyave, profesor titular de Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre y Giovanni Ruiz, Jefe de Residentes de Ginecología y Obstetricia del HUV, concluyeron que un serio degeneramiento de las células conocidas como endoteliales o Endotelio, es la explicación a los síntomas y a las manifestaciones clínicas de embarazadas que desarrollan eclampsia.
Célula clave
La célula endotelial es la que recubre los vasos sanguíneos y, entre otras funciones, se encarga de producir en el organismo humano la hormona conocida como Prostaciclina y una sustancia llamada Óxido Nítrico, las cuales ayudan a mantener la presión arterial, gracias a su capacidad para producir relajación en la musculatura de los vasos sanguíneos.
El estudio se orientó a investigar los cambios que sufre esta célula endotelial, cuando una mujer desarrolla eclampsia. De acuerdo con el investigador Cifuentes Borrero, al conocer con exactitud esas alteraciones, se pueden entender los cambios y los desarrollos de la hipertensión arterial inducida por el embarazo.
La eclampsia, enfermedad que ataca a las embarazadas desde épocas milenarias, sigue siendo la primera causa de muertes maternas en el mundo. Según datos del Ministerio de Salud de Colombia, en 1994 en este país se registró una tasa de mortalidad por esta enfermedad de 64.2 por cada 1.000 embarazadas con preeclampsia, cifra muy similar a la de hace casi 20 años, cuando se registró 65.4 por cada 1.000.
Para el estudio, los médicos seleccionaron diez pacientes con eclampsia que llegaron a parto al HUV. Al momento de dar a luz, los investigadores tomaron biopsias de sus placentas, es decir, muestras de tejido y mediante procesamientos bioquímicos, las prepararon para someterlas a modernas observaciones microscópicas de las células endoteliales de los vasos sanguíneos placentarios.
Los análisis se realizaron mediante procedimientos conocidos como microscopía de luz, microscopía electrónica de transmisión y microscopía electrónica de barrido, con los cuales lograron observar las células en todos sus aspectos y examinar completamente su estructura morfológica.
Estas células endoteliales de mujeres con eclampsia fueron simultáneamente analizadas con las células de la placenta de diez embarazadas normales. Los médicos indicaron que las células de las pacientes que no desarrollaron la enfermedad tienen su estructura conservada y no sufren ningún cambio, mientras que las células endoteliales de las embarazadas con eclampsia presentaron muerte de los tejidos y una seria degeneración o daño en las Organelas o sitios donde la célula produce el Óxido Nítrico y la Prostaciclina.
Debido a los daños en las Organelas, la célula deja de producir estas sustancias, lo que lleva a una alteración en el tono de los vasos sanguíneos, expresada en una pérdida de la dilatación para el paso de la sangre, por lo que se aumenta la presión arterial. Se demostró que síntomas de la eclampsia como los edemas y la pérdida de proteínas, son expresión de alteraciones en la función del Endotelio.
Cifuentes Borrero afirma que es necesario realizar un nuevo estudio que explique las causas de los daños celulares, específicamente en las Organelas e identificar nuevos medicamentos que impidan dicho daño.
Sin embargo, los médicos explican que los resultados de este estudio reafirman que se hace necesario seguir empleando medicamentos que dilaten los vasos sanguíneos como el Sulfato de Magnesio, usado tradicionalmente en tratamientos de eclampsia, y que científicamente se ha comprobado que es un efectivo dilatador.
Este es el primer estudio que se conoce acerca de la estructura de la célula endotelial cuando se presenta eclampsia. Estudios realizados por investigadores japoneses, con animales de laboratorio, demostraron que mediante el suministro de Óxido Nítrico se pueden revertir los daños de la célula endotelial, pero este proceso aún no se ha probado en humanos.
Contacto: Investigador Rodrigo Cifuentes Borrero. Facultad de Salud, Universidad del Valle.
Teléfono 92 - 558 67 22. Cali, Colombia
© Se permite la reproducción total o parcial de este material, siempre y cuando se cite a AUPEC como fuente original
Para mayor información acerca del tema tratado en este artículo, escríbanos a aupec@mafalda.univalle.edu.co
Investigadores de la Universidad del Valle concluyeron que un serio degeneramiento de las células conocidas como endoteliales es la explicación de los síntomas y de las manifestaciones clínicas de embarazadas que desarrollan eclampsia.
Ilustración de Enc. Sopena
Para esta investigación, los científicos tomaron muestras de placentas de mujeres que acababan de parir, para luego someterlas a modernas observaciones microscópicas de las células endoteliales.
La eclampsia, enfermedad que ataca a las embarazadas desde épocas milenarias, sigue siendo la primera causa de muertes maternas en el mundo. Según datos del Ministerio de Salud de Colombia, en 1994 en este país se registró una tasa de mortalidad por esta enfermedad de 64.2 por cada 1.000 embarazadas con preeclampsia, cifra muy similar a la de hace casi 20 años, cuando se registró 65.4 por cada 1.000.
Esta enfermedad se caracteriza por presión arterial alta, dolor de cabeza, edemas, salida indiscriminada de proteínas en la orina, hinchazón de la cara y el cuerpo y convulsiones que pueden llevar a la muerte.
Las causas de su aparición aún no se conocen a ciencia cierta, pero existen teorías sobre factores genéticos, inmunológicos y de nutrición. Sin embargo, un reciente estudio realizado en el Hospital Universitario del Valle, HUV, en Cali, Colombia, ha dado un importante paso en el conocimiento de las causas de esta enfermedad y una contribución para generar tratamientos y medicamentos más efectivos en contra de la eclampsia.
Los médicos Rodrigo Cifuentes Borrero, Doctorado en Reproducción, del Centro Latinoamericano de Perinatología de Montevideo, Jefe del Departamento de Ginecología y Obstetricia del HUV y profesor titular de la Escuela de Medicina de la Facultad de Salud de la Universidad del Valle; Hugo Ramírez, Jefe del Departamento de Morfología de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre; Alejandro Arroyave, profesor titular de Histología de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre y Giovanni Ruiz, Jefe de Residentes de Ginecología y Obstetricia del HUV, concluyeron que un serio degeneramiento de las células conocidas como endoteliales o Endotelio, es la explicación a los síntomas y a las manifestaciones clínicas de embarazadas que desarrollan eclampsia.
Célula clave
La célula endotelial es la que recubre los vasos sanguíneos y, entre otras funciones, se encarga de producir en el organismo humano la hormona conocida como Prostaciclina y una sustancia llamada Óxido Nítrico, las cuales ayudan a mantener la presión arterial, gracias a su capacidad para producir relajación en la musculatura de los vasos sanguíneos.
El estudio se orientó a investigar los cambios que sufre esta célula endotelial, cuando una mujer desarrolla eclampsia. De acuerdo con el investigador Cifuentes Borrero, al conocer con exactitud esas alteraciones, se pueden entender los cambios y los desarrollos de la hipertensión arterial inducida por el embarazo.
La eclampsia, enfermedad que ataca a las embarazadas desde épocas milenarias, sigue siendo la primera causa de muertes maternas en el mundo. Según datos del Ministerio de Salud de Colombia, en 1994 en este país se registró una tasa de mortalidad por esta enfermedad de 64.2 por cada 1.000 embarazadas con preeclampsia, cifra muy similar a la de hace casi 20 años, cuando se registró 65.4 por cada 1.000.
Para el estudio, los médicos seleccionaron diez pacientes con eclampsia que llegaron a parto al HUV. Al momento de dar a luz, los investigadores tomaron biopsias de sus placentas, es decir, muestras de tejido y mediante procesamientos bioquímicos, las prepararon para someterlas a modernas observaciones microscópicas de las células endoteliales de los vasos sanguíneos placentarios.
Los análisis se realizaron mediante procedimientos conocidos como microscopía de luz, microscopía electrónica de transmisión y microscopía electrónica de barrido, con los cuales lograron observar las células en todos sus aspectos y examinar completamente su estructura morfológica.
Estas células endoteliales de mujeres con eclampsia fueron simultáneamente analizadas con las células de la placenta de diez embarazadas normales. Los médicos indicaron que las células de las pacientes que no desarrollaron la enfermedad tienen su estructura conservada y no sufren ningún cambio, mientras que las células endoteliales de las embarazadas con eclampsia presentaron muerte de los tejidos y una seria degeneración o daño en las Organelas o sitios donde la célula produce el Óxido Nítrico y la Prostaciclina.
Debido a los daños en las Organelas, la célula deja de producir estas sustancias, lo que lleva a una alteración en el tono de los vasos sanguíneos, expresada en una pérdida de la dilatación para el paso de la sangre, por lo que se aumenta la presión arterial. Se demostró que síntomas de la eclampsia como los edemas y la pérdida de proteínas, son expresión de alteraciones en la función del Endotelio.
Cifuentes Borrero afirma que es necesario realizar un nuevo estudio que explique las causas de los daños celulares, específicamente en las Organelas e identificar nuevos medicamentos que impidan dicho daño.
Sin embargo, los médicos explican que los resultados de este estudio reafirman que se hace necesario seguir empleando medicamentos que dilaten los vasos sanguíneos como el Sulfato de Magnesio, usado tradicionalmente en tratamientos de eclampsia, y que científicamente se ha comprobado que es un efectivo dilatador.
Este es el primer estudio que se conoce acerca de la estructura de la célula endotelial cuando se presenta eclampsia. Estudios realizados por investigadores japoneses, con animales de laboratorio, demostraron que mediante el suministro de Óxido Nítrico se pueden revertir los daños de la célula endotelial, pero este proceso aún no se ha probado en humanos.
Contacto: Investigador Rodrigo Cifuentes Borrero. Facultad de Salud, Universidad del Valle.
Teléfono 92 - 558 67 22. Cali, Colombia
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Para mayor información acerca del tema tratado en este artículo, escríbanos a aupec@mafalda.univalle.edu.co
lunes, 29 de diciembre de 2008
El Control Prenatal
El control prenatal, es de suma importancia para todas las pacientes que s encuentran embarazadas, que se encuentran esperando a su hijo, a su bebé, ya que con este control, los médicos nos podemos dar cuenta de cualquier anomalía en el transcurso del embarazo, que pueda desencadenar una complicación seria dentro del embarazo, por tal motivo, las mujeres que se piensen embarazar deben ya de acudir a su médico, para que les de algunas indicaciones, sencillas que pueden servir para que el embarazo llegue a feliz término; una de esas indicacciones es, por ejemplo, la toma del Acido Fólico, que es de suma importancia para la prevención de malformaciones en la columna vertebral, que desafortunadamente, por la mezcla de las razas que se hizo en méxico, no se puede metabolizar adecuadamente el Acido Fólico y esto mnos ubica en el primer pais con malformaciones deltubo neural, y el ácido fólico tiene su acción solo tomandolo, de tres meses antes de embarazarse, hasta las 9 semanas de gestación, si no se toma dentro de éste lapso, no cimple su función primordial, otra complicación que se puede detectar con el control prenatal es la preeclampsia-eclampsia, el síndrome de Hellp, la placenta previa, las infecciones urinarias y muchas más.
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