Recomendaciones para evitar el contagio de la gripe común
Estas son unas recomendaciones básicas para evitar el contagio de la gripe común, facilitadas por el departamento de salud mexicano.
* Mantenerse alejados de las personas que tengan infección respiratoria* No saludar con besos ni dando la mano* No compartir alimentos, vasos o cubiertos* Ventilar y permitir la entrada del sol en la casa, las oficinas y en todos los lugares cerrados* Mantener limpias las cubiertas de cocina y baño, utensilios, así como juguetes, teléfonos u objetos de uso comúnEn caso de presentar un cuadro de fiebre alta de manera repentina, tos, dolor de cabeza, muscular y de articulaciones, se deberá de acudir de inmediato a su médico o a su unidad de salud* Abrigarse y evitar cambios bruscos de temperatura* Comer frutas y verduras ricas en vitaminas A y C (zanahoria, papaya, guayaba, naranja, mandarina, lima, limón y piña)* Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón* Evitar exposición a contaminantes ambientales* No fumar en lugares cerrados ni cerca de niños, ancianos o enfermos* Acudir al médico inmediatamente si se presentan los síntomas
domingo, 26 de abril de 2009
La Gripe Porcina
-La Gripe Porcina
¿Qué es la gripe porcina?
Se trata de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que afecta a los cerdos, ocasionada por uno de los virus A de la gripe porcina. Su morbilidad suele ser alta y su mortalidad baja (1-4%). El virus se contagia entre los cerdos por aerosol y mediante contacto directo e indirecto. Los virus más frecuentes son del tipo H1N1, aunque también circulan entre los cerdos otros virus, como el H1N2, H3N2 y H3N1. Los brotes entre los cerdos se producen con frecuencia, fundamentalmente en otoño e invierno.
- ¿Cómo afecta a la salud humana?
Ocasionalmente se ha informado de brotes e infecciones esporádicas de gripe porcina en humanos. Generalmente, los síntomas clínicos son similares a la gripe común, pero su presentación clínica es muy amplia, desde una infección asintomática a una severa pulmonía que acabe en la muerte.
Como la clásica presentación clínica de la gripe porcina en humanos se parece a la gripe común (fiebre, tos, cefaleas...) y otras infecciones agudas del tracto respiratorio, la mayoría de los casos han sido detectados por casualidad, mediante el sistema de vigilancia de la gripe común. Los casos leves o asintomáticos pueden haber escapado a la detección, de modo que se desconoce el alcance real de esta enfermedad entre humanos.
- ¿Cómo se produce el contagio?
Normalmente la gente se contagia a través de cerdos enfermos, aunque algunos casos humanos se han producido sin contacto con estos animales. La transmisión entre humanos se ha producido en algunos casos, pero ha estado limitado a contactos muy cercanos y grupos cerrados de gente.
- ¿Es seguro comer cerdo y productos porcinos?
SÍ. La gripe porcina no se contagia a la gente mediante el consumo de carne de cerdo adecuadamente procesada o preparada o a través de otros productos derivados del cerdo. El virus de la gripe porcina es eliminado al cocinar a temperaturas de 70º C.
- ¿Existe riesgo de una pandemia?
Es probable que la mayoría de la gente, sobre todo aquellos que no tienen contacto regular con cerdos, no tengan inmunidad a los virus de la gripe porcina que pueden evitar la infección de este virus. Si un virus de la gripe porcina lograse contagiarse eficazmente entre humanos, podría causar una pandemia (epidemia mundial).
El impacto de una pandemia ocasionada por este tipo de virus es difícil de predecir: depende de la virulencia del virus, la inmunidad existente entre la gente, la protección cruzada que pudiesen conferir los anticuerpos de la gripe común. Los virus de la gripe porcina pueden dar lugar a un virus híbrido mezclándose con un virus de la gripe humana y causando una pandemia.
- ¿Hay una vacuna humana para proteger de la gripe porcina?
No. Los virus de la gripe cambian muy rápidamente y la coincidencia entre la vacuna y los virus circulantes es muy importante para dar una adecuada inmunidad a la gente vacunada. Por eso la OMS necesita seleccionar virus dos veces al año para la vacuna de la gripe común.
La actual vacuna antigripal producida bajo las recomendaciones de la OMS no contiene virus de la gripe porcina. No se sabe si las vacunas de la gripe pueden proporcionar una protección cruzada frente al actual brote de gripe porcina en EEUU y México. La OMS está trabajando de cerca con otras instituciones para un nuevo aviso sobre el empleo de la vacuna de la gripe común para prevenir la infección de la gripe porcina.
- ¿Existe tratamiento para la gripe porcina?
Los fármacos antivirales para la gripe común están disponibles en algunos países y previenen y tratan la enfermedad de manera eficaz. Hay dos clases de estos fármacos: los adamantanes (amantadina y remantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).
La mayoría de los casos previos de gripe porcina se recuperaron totalmente de la enfermedad sin necesitar atención médica ni fármacos antivirales.
Algunos virus influenza desarrollan resistencias a los antivirales, limitando la eficacia de la profilaxis y tratamiento. Los virus obtenidos de los recientes casos humanos en EEUU respondieron a oseltamivir y zanamivir, pero eran resistentes a amantadine y remantadine.
La información es insuficiente para hacer recomendaciones sobre el empleo de antivirales en la prevención y tratamiento de la infección por gripe porcina. Los médicos tienen que tomar decisiones basándose en las evaluaciones clínicas y epidemiológicas y en el balance daños/beneficios del tratamiento al paciente. Para el actual brote en EEUU y México, las autoridades nacionales y locales recomiendan usar oselatmivir o zanamivir para el tratamiento y prevención de la enfermedad basándose en el perfil de susceptibilidad del virus.
¿Qué es la gripe porcina?
Se trata de una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que afecta a los cerdos, ocasionada por uno de los virus A de la gripe porcina. Su morbilidad suele ser alta y su mortalidad baja (1-4%). El virus se contagia entre los cerdos por aerosol y mediante contacto directo e indirecto. Los virus más frecuentes son del tipo H1N1, aunque también circulan entre los cerdos otros virus, como el H1N2, H3N2 y H3N1. Los brotes entre los cerdos se producen con frecuencia, fundamentalmente en otoño e invierno.
- ¿Cómo afecta a la salud humana?
Ocasionalmente se ha informado de brotes e infecciones esporádicas de gripe porcina en humanos. Generalmente, los síntomas clínicos son similares a la gripe común, pero su presentación clínica es muy amplia, desde una infección asintomática a una severa pulmonía que acabe en la muerte.
Como la clásica presentación clínica de la gripe porcina en humanos se parece a la gripe común (fiebre, tos, cefaleas...) y otras infecciones agudas del tracto respiratorio, la mayoría de los casos han sido detectados por casualidad, mediante el sistema de vigilancia de la gripe común. Los casos leves o asintomáticos pueden haber escapado a la detección, de modo que se desconoce el alcance real de esta enfermedad entre humanos.
- ¿Cómo se produce el contagio?
Normalmente la gente se contagia a través de cerdos enfermos, aunque algunos casos humanos se han producido sin contacto con estos animales. La transmisión entre humanos se ha producido en algunos casos, pero ha estado limitado a contactos muy cercanos y grupos cerrados de gente.
- ¿Es seguro comer cerdo y productos porcinos?
SÍ. La gripe porcina no se contagia a la gente mediante el consumo de carne de cerdo adecuadamente procesada o preparada o a través de otros productos derivados del cerdo. El virus de la gripe porcina es eliminado al cocinar a temperaturas de 70º C.
- ¿Existe riesgo de una pandemia?
Es probable que la mayoría de la gente, sobre todo aquellos que no tienen contacto regular con cerdos, no tengan inmunidad a los virus de la gripe porcina que pueden evitar la infección de este virus. Si un virus de la gripe porcina lograse contagiarse eficazmente entre humanos, podría causar una pandemia (epidemia mundial).
El impacto de una pandemia ocasionada por este tipo de virus es difícil de predecir: depende de la virulencia del virus, la inmunidad existente entre la gente, la protección cruzada que pudiesen conferir los anticuerpos de la gripe común. Los virus de la gripe porcina pueden dar lugar a un virus híbrido mezclándose con un virus de la gripe humana y causando una pandemia.
- ¿Hay una vacuna humana para proteger de la gripe porcina?
No. Los virus de la gripe cambian muy rápidamente y la coincidencia entre la vacuna y los virus circulantes es muy importante para dar una adecuada inmunidad a la gente vacunada. Por eso la OMS necesita seleccionar virus dos veces al año para la vacuna de la gripe común.
La actual vacuna antigripal producida bajo las recomendaciones de la OMS no contiene virus de la gripe porcina. No se sabe si las vacunas de la gripe pueden proporcionar una protección cruzada frente al actual brote de gripe porcina en EEUU y México. La OMS está trabajando de cerca con otras instituciones para un nuevo aviso sobre el empleo de la vacuna de la gripe común para prevenir la infección de la gripe porcina.
- ¿Existe tratamiento para la gripe porcina?
Los fármacos antivirales para la gripe común están disponibles en algunos países y previenen y tratan la enfermedad de manera eficaz. Hay dos clases de estos fármacos: los adamantanes (amantadina y remantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).
La mayoría de los casos previos de gripe porcina se recuperaron totalmente de la enfermedad sin necesitar atención médica ni fármacos antivirales.
Algunos virus influenza desarrollan resistencias a los antivirales, limitando la eficacia de la profilaxis y tratamiento. Los virus obtenidos de los recientes casos humanos en EEUU respondieron a oseltamivir y zanamivir, pero eran resistentes a amantadine y remantadine.
La información es insuficiente para hacer recomendaciones sobre el empleo de antivirales en la prevención y tratamiento de la infección por gripe porcina. Los médicos tienen que tomar decisiones basándose en las evaluaciones clínicas y epidemiológicas y en el balance daños/beneficios del tratamiento al paciente. Para el actual brote en EEUU y México, las autoridades nacionales y locales recomiendan usar oselatmivir o zanamivir para el tratamiento y prevención de la enfermedad basándose en el perfil de susceptibilidad del virus.
sábado, 4 de abril de 2009
Bote de Cangrejos Mexicanos
Mis residentes de Ginecoobstetricia del Hospital Regional de Veracruz, tenían mucho entusiasmo en un a Rotación de Ultrasonido Nivel III, en un prestigioso Hospital del Norte de Nuestro País, el Médico Ultrasonografiasta dónde irían a rotar estaba de acuerdo en esa rotación, desafortunadamente, el director académico de ginecoobstetricia, no estaba de acuerdo, y puso obstáculos, para que no fueren nustros residentes a ese Prestigiado Hospital, porque no veía el objetivo de dicha rotación, yo personalmente le hablé por teléfono, y me trató déspota y hasta groseramente, diciéndome al terminar la llamada, que como había hablado ahí , porque estaba ocupado con una paciente (no me hubiera contestado la llamada), que lástima, que haya personas así en puestos de esa importancia, no tanto para ellos, sino para los jóvenes que se encuentran en formación.
Yo tuve la oportunidad de formarme con mi querido Maestro Dr. Don Alfonso Alvarez Bravo, todo un Maestro de la Ginecología y Obstetricia de Latinoamérica y de México, no creo que lo conozca el doctor, director académico de ginecoobstetricia del prestigiado Hospital del Norte de México, pues bien, mi maestro decía, que para ser un buen MAESTRO una de sus objetivos principales era FACILITAR al Médico Residente en Formación, la enseñanza, y que si por algún motivo, esa enseñanza no se podía dar en su Hospital, era su Obligación FACILITAR , que el residente acudiera dónde sí podría tomar esa enseñanza, para que el egresar de le Especialidad, estuviera muy bien preparado, desafortunadamente, nos encontramos en México, y algunas personas, les gusta sentirse superiores, y dan de jalones para que los otros no salgan del bote, que lástima, que lástima de tener ese tipo de personas, en dónde están.
Tal vez piensa que los Residentes de Ginecoobstetricia del Hospital Regional de Veracruz no merecen esa rotación en su Hospital, que visión tan corta, para todo un especialista y subespecialista, por eso estamos como estamos, no dejamos de ser subdesarrollados, hasta en personas que estan "muy" preparadas.
Ya encontraremos, dónde rotar a Ultrasonido Nivel III, en otro Hospital, como de dónde salí, mi Hospital Español de México, dónde siempre nos han abierto las puertas para la enseñanza de nustros Residentes y hemos encontrado Médicos Fuera de Serie y que me enorgullesco de haber conocido y me siento muy honrado de haber sido su alumno y compañero.
Yo tuve la oportunidad de formarme con mi querido Maestro Dr. Don Alfonso Alvarez Bravo, todo un Maestro de la Ginecología y Obstetricia de Latinoamérica y de México, no creo que lo conozca el doctor, director académico de ginecoobstetricia del prestigiado Hospital del Norte de México, pues bien, mi maestro decía, que para ser un buen MAESTRO una de sus objetivos principales era FACILITAR al Médico Residente en Formación, la enseñanza, y que si por algún motivo, esa enseñanza no se podía dar en su Hospital, era su Obligación FACILITAR , que el residente acudiera dónde sí podría tomar esa enseñanza, para que el egresar de le Especialidad, estuviera muy bien preparado, desafortunadamente, nos encontramos en México, y algunas personas, les gusta sentirse superiores, y dan de jalones para que los otros no salgan del bote, que lástima, que lástima de tener ese tipo de personas, en dónde están.
Tal vez piensa que los Residentes de Ginecoobstetricia del Hospital Regional de Veracruz no merecen esa rotación en su Hospital, que visión tan corta, para todo un especialista y subespecialista, por eso estamos como estamos, no dejamos de ser subdesarrollados, hasta en personas que estan "muy" preparadas.
Ya encontraremos, dónde rotar a Ultrasonido Nivel III, en otro Hospital, como de dónde salí, mi Hospital Español de México, dónde siempre nos han abierto las puertas para la enseñanza de nustros Residentes y hemos encontrado Médicos Fuera de Serie y que me enorgullesco de haber conocido y me siento muy honrado de haber sido su alumno y compañero.
Células Inmortales He-La
Cuando se extraen células del cuerpo humano éstas comienzan a morir lenta e inexorablemente, normalmente antes de que lleguen a completar cincuenta divisiones. Las células no pueden sobrevivir sin el soporte vital que proporciona el cuerpo y tampoco pueden prolongarse artificialmente porque envejecen —y por tanto de un modo u otro mueren.
Esto es así siempre, excepto para las Células He-La, que siguen haciendo cosas de células (alimentarse, generar desechos, reproducirse) de forma indefinida aún estando dentro de un tubo de ensayo siempre y cuando se reúnan unas condiciones ambientales adecuadas. Se consideran imortales no sólo porque siguen viviendo fuera del cuerpo humano, sino también porque no envejecen. Se utilizan ampliamente en investigación y ciencia y probablemente hayas oído hablar de ellas.
Tan sorprendente como las células HeLa es el origen de éstas: proceden de una mujer que murió de cáncer hace 56 años. Todas las células HeLa que se cultivan y utilizan actualmente en laboratorios de todo el mundo descienden directamente de una muestra de tejido extraída del tumor de Henrietta Lacks, una mujer afroamericana que murió de cáncer de cuello de útero el 4 de octubre de 1951.
Las dos vidas de Henrietta — Ese mismo día, el investigador George Gey anunciaba que por primera vez en la historia, se había conseguido mantener en cultivo continuo un tejido tumoral humano, la primera línea celular inmortal. Blandiendo un vial de sus células ante la cámara, Gey pronunció el nombre con el que había bautizado a su diminuta bestia: células HeLa. Veinte años después, los nombres HeLa y Henrietta Lacks volvieron a unirse. Fue en un artículo aparecido en 1971, donde se revelaba el origen de las células junto a una fotografía de su fuente humana. Desde entonces, los científicos que cultivaban el legado biológico de Henrietta pudieron poner cara a sus células.
Se calcula que actualmente la masa total de células HeLa cultivadas en laboratorios es superior al número total de células que había en el cuerpo de Henrietta.
La aplicación en ciencia de las células HeLa es amplia. Gracias a los cultivos de las células de Henrietta se encontró la vacuna de la poliomielitis, de modo que miles de niños de todo el mundo de algún modo le deben su salud y su vida a Henrietta, la “niña negra del viejo sur confederado”.
Actualmente también se utilizan en la lucha por “encontrar cura a la leucemia y el cáncer, estudiar el comportamiento de las células y el crecimiento de los virus, sintetizar proteínas, realizar estudios genéticos y estudiar los efectos de las drogas, la radiación y la permanencia en el espacio.
Esto es así siempre, excepto para las Células He-La, que siguen haciendo cosas de células (alimentarse, generar desechos, reproducirse) de forma indefinida aún estando dentro de un tubo de ensayo siempre y cuando se reúnan unas condiciones ambientales adecuadas. Se consideran imortales no sólo porque siguen viviendo fuera del cuerpo humano, sino también porque no envejecen. Se utilizan ampliamente en investigación y ciencia y probablemente hayas oído hablar de ellas.
Tan sorprendente como las células HeLa es el origen de éstas: proceden de una mujer que murió de cáncer hace 56 años. Todas las células HeLa que se cultivan y utilizan actualmente en laboratorios de todo el mundo descienden directamente de una muestra de tejido extraída del tumor de Henrietta Lacks, una mujer afroamericana que murió de cáncer de cuello de útero el 4 de octubre de 1951.
Las dos vidas de Henrietta — Ese mismo día, el investigador George Gey anunciaba que por primera vez en la historia, se había conseguido mantener en cultivo continuo un tejido tumoral humano, la primera línea celular inmortal. Blandiendo un vial de sus células ante la cámara, Gey pronunció el nombre con el que había bautizado a su diminuta bestia: células HeLa. Veinte años después, los nombres HeLa y Henrietta Lacks volvieron a unirse. Fue en un artículo aparecido en 1971, donde se revelaba el origen de las células junto a una fotografía de su fuente humana. Desde entonces, los científicos que cultivaban el legado biológico de Henrietta pudieron poner cara a sus células.
Se calcula que actualmente la masa total de células HeLa cultivadas en laboratorios es superior al número total de células que había en el cuerpo de Henrietta.
La aplicación en ciencia de las células HeLa es amplia. Gracias a los cultivos de las células de Henrietta se encontró la vacuna de la poliomielitis, de modo que miles de niños de todo el mundo de algún modo le deben su salud y su vida a Henrietta, la “niña negra del viejo sur confederado”.
Actualmente también se utilizan en la lucha por “encontrar cura a la leucemia y el cáncer, estudiar el comportamiento de las células y el crecimiento de los virus, sintetizar proteínas, realizar estudios genéticos y estudiar los efectos de las drogas, la radiación y la permanencia en el espacio.
lunes, 30 de marzo de 2009
Amenaza de Parto Pretérmino
La mayoría de las pacientes que acúden alos servicios de Urgencias Tocoquirúrgica, con dolor tipo cólico o molestias en bajo vientre y embarazos pequeños, de pretérminop, no ameritan hospitalización y pueden estar muy bien en casa tan solo con medidas sencillas.
Hay otro pequeño grupo de pacientes, las cuales si ameritarán tratamiento médico, de maduración pulmonar y hospitalización.
Este tipo de pacientes son las que tienen factores de riesgo, como son antecedentes de amenaza de aborto o parto pretérmino, antecedentes de infecciones vaginales o urinarias, actividad uterina con cambios en el cérvix, acortamiento de éste, por lo que tenemos que realizar un ultrasonido transvaginal y medir la longitud del cuello, y si es de 1.5 cm o menos, en embarazos únicos y 2.5 cm en embarazos múltiples, éstas pacientes, si tienen altra probabilidad de presentar parto pretérmino, igual que a las que, se les realiza una prueba de Fibronectina fetal, que es una proteína que se encuentra entre la decidua y la membrana y cuando estas se despegan se empieza a producir y salir a vagina y es un predictor de parto pretérmino.
Si las pacientes presentan estas características se deben de internar, y dar tratamiento adecuado, sin olvidar aplicar corticoides para maduración pulmonar del bebé, que ya está probado su beneficio.
Nosotros debemos de hacer un adecuado diagnóstico y así evitaremos gastos inecesarios tanto para la paciente como para el hospital, y debemos de revisar muy bien a las pacientes primigestas sin mayores factores de riesgo, porque estas pacientes pueden presentar amenaza de parto pretérmino.
Hay otro pequeño grupo de pacientes, las cuales si ameritarán tratamiento médico, de maduración pulmonar y hospitalización.
Este tipo de pacientes son las que tienen factores de riesgo, como son antecedentes de amenaza de aborto o parto pretérmino, antecedentes de infecciones vaginales o urinarias, actividad uterina con cambios en el cérvix, acortamiento de éste, por lo que tenemos que realizar un ultrasonido transvaginal y medir la longitud del cuello, y si es de 1.5 cm o menos, en embarazos únicos y 2.5 cm en embarazos múltiples, éstas pacientes, si tienen altra probabilidad de presentar parto pretérmino, igual que a las que, se les realiza una prueba de Fibronectina fetal, que es una proteína que se encuentra entre la decidua y la membrana y cuando estas se despegan se empieza a producir y salir a vagina y es un predictor de parto pretérmino.
Si las pacientes presentan estas características se deben de internar, y dar tratamiento adecuado, sin olvidar aplicar corticoides para maduración pulmonar del bebé, que ya está probado su beneficio.
Nosotros debemos de hacer un adecuado diagnóstico y así evitaremos gastos inecesarios tanto para la paciente como para el hospital, y debemos de revisar muy bien a las pacientes primigestas sin mayores factores de riesgo, porque estas pacientes pueden presentar amenaza de parto pretérmino.
domingo, 8 de febrero de 2009
Sir William Osler
Nació en la población de Bond Head, provincia de Ontario, Canadá, en 1849, en el seno de una de las más prominentes familias canadienses del siglo XIX. Hizo sus estudios primarios en el Trinity College de Toronto, para luego ingresar a la Escuela de Medicina de Mc Gill en Montreal, en donde obtuvo su título de médico. Allí se encuentra como recuerdo suyo la Librería Osleriana, que contiene gran parte de su biblioteca (8.000 volúmenes) que conservan con esmero y orgullo. En la misma ciudad trabajó por algunos años en el Hospital General, para luego trasladarse en 1884 a la Universidad de Pensilvania, la más antigua de los Estados Unidos, donde se desempeñaba como docente, cuando fue llamado a Hopkins para que se hiciera cargo de la Cátedra de Medicina y la Jefatura del Servicio, en donde impuso la modalidad de “la enseñanza al lado de la cama del paciente”, haciéndose acreedor del cariño y admiración de cuantos con él estudiaron y aprendieron.
Osler defendía la práctica de la autopsia, pues consideraba que el examen post-mortem es de la mayor importancia para reconocer los aciertos o las equivocaciones en el diagnóstico. Se dice que personalmente practicó cerca de mil autopsias. No se conocían por la época los estudios aleatorizados prospectivos, ni los controlados, ni los de análisis de casos, ni los metaanálisis, y así sus enseñanzas se basaban en la cuidadosa observación clínica y la gran experiencia y conocimiento de las enfermedades. Como filósofo, que también lo era, decía: “No deseo más epitafio que la mera inscripción en mi tumba, que enseñé a mis alumnos medicina en las salas del hospital”.Definitivamente Osler había estudiado medicina influenciado por la Escuela de Edimburgo y Glasgow.
En efecto, la Facultad de Medicina de Mc Gill, su alma mater, fue fundada en 1821 primordialmente por escocéses marcados con el sello indeleble de los grandes médicos fisiólogos, anatomistas y cirujanos, John y William Hunter. Pero también Osler conocía ampliamente la medicina inglesa que se practicaba y enseñaba en los hospitales Guy, St. Bartholomew, St. Thomas y el Hospital General de Londres, que había visitado en 1874. Con los principios de la medicina de Edimburgo y Londres siempre se desempeñó en forma admirable tanto en el ejercicio profesional como en la enseñanza. Tampoco desconocía las virtudes de la medicina alemana y la francesa, pues estaba familiarizado con las obras de los alemanes Skoda y Rokitansky y con las del famoso francés René Laënnec, el mago de la auscultación e inventor del estetoscopio (1819), que inicialmente no era otra cosa que un cilindro de papel que conducía los ruidos del corazón desde la pared torácica del paciente a su oído.
Ante la Academia de Medicina de Nueva York alguna vez decía: “En el método de enseñanza que puede llamarse natural, el estudiante comienza con el enfermo, continúa con el enfermo y termina sus estudios con el enfermo, utilizando conferencias como herramientas y como medios que conducen a su fin. Enséñeles el modo de observar, suminístreles suficientes hechos qué observar, y así las lecciones saldrán de los hechos mismos”. También afirmaba “La buena práctica clínica siempre es una mezcla del arte de la incertidumbre con la ciencia de la probabilidad”. Es muy seguro que si Osler estuviese vivo hoy, principios del siglo XXI, estaría de acuerdo con D.L. Sackett, uno de los pontífices de la medicina basada en la evidencia, quien en 1996 anotaba que esta nueva estrategia es la integración del saber y la experiencia médica, con lo mejor de la evidencia disponible en la literatura científica, y que tal evidencia jamás reemplazará a la habilidad y la experiencia clínicas.
Su contribución a la literatura médica fue verdaderamente extraordinaria. El libro “Principios y práctica de la medicina”, cuya primera edición aparecida en 1892 alcanzó una acogida impresionante. Veintiseis mil ejemplares llegaron a manos de médicos en muchos lugares del mundo. Este texto verdaderamente magistral se concentra básicamente en la clínica y apenas menciona algunos aspectos del empleo de algunos medicamentos, que por la época no eran suficientemente conocidos. Tampoco en éste incursiona en los auxiliares de diagnóstico que muy poco se empleaban y que más tarde se fueron desarrollando. En mil páginas cuidadosamente redactadas y documentadas, cubre los tópicos más relevantes de la época como las enfermedades infecciosas y reumáticas, afecciones digestivas, respiratorias, patología de los conductos glandulares, enfermedades del riñón, sistema nervioso y músculos. Intoxicaciones, obesidad y otros. Fue de los primeros en señalar que el manejo de la apendicitis debe ser eminentemente quirúrgico.
Otra de las obras más impactantes de su autoría es a no dudarlo “Aequanimitas”, cuya primera edición fue lanzada en 1904. Es una hermosa recopilación de conferencias dictadas y discursos pronunciados en diferentes e importantes escenarios como el Club Histórico de Johns Hopkins, Universidad de Pensilvania, Escuela Militar de Washington, Escuela de Medicina de Mc
Gill, Asociación Médica Británica de Montreal, Asociación Médica de New Haven, Biblioteca Médica de Boston y otros. Los temas son variados y las descripciones y comentarios apasionantes. “El médico y la enfermera”. “El maestro y el estudiante”. “El cirujano militar”. “La medicina en la magna Inglaterra”. “Los libros y los hombres”. “La medicina del siglo XIX” y muchos otros. Este magnífico y clásico libro debe ocupar un lugar destacado en la biblioteca de todo médico, cualquiera sea su especialidad o tipo de trabajo.
Sir William Osler, luego de largos años de permanencia en Hopkins, en donde alcanzó la categoría de Profesor Honorario, se trasladó en 1905 a la Universidad de Oxford para ocupar con brillantez durante 14 años el cargo de Profesor Real de Medicina y estando allí vivió la tragedia de la muerte de su hijo durante la I Guerra Mundial en los campos de batalla de Yprès, Bélgica, que supo sobrellevar con dignidad y resignación. Su vida se extinguió víctima de neumonía, el 29 de diciembre de 1919, una década antes de que el primer antibiótico fuera descubierto por Fleming en su Laboratorio del Hospital St. Mary’s de Londres.
La grandeza de un personaje se traduce de varias maneras: en actos, pensamientos y palabras. En todas ellas Osler dejó un recuerdo imborrable.
Debido a su esfuerzo, el legado del altruista Johns Hopkins se convirtió, en buena parte gracias a él, en un vivero de clínicos, investigadores e innovadores, al pasar de un simple hospital a un centro de estudio y cultura de la más alta calidad. Así la medicina de los Estados Unidos llegó a su mayoría de edad (La pintura muestra a Welch, Halsted, Osler y Kelly).
El sucesor de Osler en Hopkins fue cuidadosamente seleccionado. Luego de un detenido análisis de los candidatos, el nombramiento recayó en Lewellys F. Barker, quien había ingresado al Hospital años atrás como profesor de anatomía, y se destacaba como un profundo conocedor de las ciencias básicas. Es de advertir que el candidato de Osler era William S. Thayer, formado por él y que se desempeñaba como Profesor Asociado de Medicina. Pero el Consejo Directivo, con el argumento de que era necesaria la presencia de un profesor que hiciera énfasis en las ciencias básicas en la enseñanza de la medicina, ratificó sus preferencias por Barker. Harvey Cushing, varios años después de su fallecimiento, escribió una magnífica biografía del gran profesor de medicina, tal vez la mejor documentada de las varias escritas y publicadas.
Osler defendía la práctica de la autopsia, pues consideraba que el examen post-mortem es de la mayor importancia para reconocer los aciertos o las equivocaciones en el diagnóstico. Se dice que personalmente practicó cerca de mil autopsias. No se conocían por la época los estudios aleatorizados prospectivos, ni los controlados, ni los de análisis de casos, ni los metaanálisis, y así sus enseñanzas se basaban en la cuidadosa observación clínica y la gran experiencia y conocimiento de las enfermedades. Como filósofo, que también lo era, decía: “No deseo más epitafio que la mera inscripción en mi tumba, que enseñé a mis alumnos medicina en las salas del hospital”.Definitivamente Osler había estudiado medicina influenciado por la Escuela de Edimburgo y Glasgow.
En efecto, la Facultad de Medicina de Mc Gill, su alma mater, fue fundada en 1821 primordialmente por escocéses marcados con el sello indeleble de los grandes médicos fisiólogos, anatomistas y cirujanos, John y William Hunter. Pero también Osler conocía ampliamente la medicina inglesa que se practicaba y enseñaba en los hospitales Guy, St. Bartholomew, St. Thomas y el Hospital General de Londres, que había visitado en 1874. Con los principios de la medicina de Edimburgo y Londres siempre se desempeñó en forma admirable tanto en el ejercicio profesional como en la enseñanza. Tampoco desconocía las virtudes de la medicina alemana y la francesa, pues estaba familiarizado con las obras de los alemanes Skoda y Rokitansky y con las del famoso francés René Laënnec, el mago de la auscultación e inventor del estetoscopio (1819), que inicialmente no era otra cosa que un cilindro de papel que conducía los ruidos del corazón desde la pared torácica del paciente a su oído.
Ante la Academia de Medicina de Nueva York alguna vez decía: “En el método de enseñanza que puede llamarse natural, el estudiante comienza con el enfermo, continúa con el enfermo y termina sus estudios con el enfermo, utilizando conferencias como herramientas y como medios que conducen a su fin. Enséñeles el modo de observar, suminístreles suficientes hechos qué observar, y así las lecciones saldrán de los hechos mismos”. También afirmaba “La buena práctica clínica siempre es una mezcla del arte de la incertidumbre con la ciencia de la probabilidad”. Es muy seguro que si Osler estuviese vivo hoy, principios del siglo XXI, estaría de acuerdo con D.L. Sackett, uno de los pontífices de la medicina basada en la evidencia, quien en 1996 anotaba que esta nueva estrategia es la integración del saber y la experiencia médica, con lo mejor de la evidencia disponible en la literatura científica, y que tal evidencia jamás reemplazará a la habilidad y la experiencia clínicas.
Su contribución a la literatura médica fue verdaderamente extraordinaria. El libro “Principios y práctica de la medicina”, cuya primera edición aparecida en 1892 alcanzó una acogida impresionante. Veintiseis mil ejemplares llegaron a manos de médicos en muchos lugares del mundo. Este texto verdaderamente magistral se concentra básicamente en la clínica y apenas menciona algunos aspectos del empleo de algunos medicamentos, que por la época no eran suficientemente conocidos. Tampoco en éste incursiona en los auxiliares de diagnóstico que muy poco se empleaban y que más tarde se fueron desarrollando. En mil páginas cuidadosamente redactadas y documentadas, cubre los tópicos más relevantes de la época como las enfermedades infecciosas y reumáticas, afecciones digestivas, respiratorias, patología de los conductos glandulares, enfermedades del riñón, sistema nervioso y músculos. Intoxicaciones, obesidad y otros. Fue de los primeros en señalar que el manejo de la apendicitis debe ser eminentemente quirúrgico.
Otra de las obras más impactantes de su autoría es a no dudarlo “Aequanimitas”, cuya primera edición fue lanzada en 1904. Es una hermosa recopilación de conferencias dictadas y discursos pronunciados en diferentes e importantes escenarios como el Club Histórico de Johns Hopkins, Universidad de Pensilvania, Escuela Militar de Washington, Escuela de Medicina de Mc
Gill, Asociación Médica Británica de Montreal, Asociación Médica de New Haven, Biblioteca Médica de Boston y otros. Los temas son variados y las descripciones y comentarios apasionantes. “El médico y la enfermera”. “El maestro y el estudiante”. “El cirujano militar”. “La medicina en la magna Inglaterra”. “Los libros y los hombres”. “La medicina del siglo XIX” y muchos otros. Este magnífico y clásico libro debe ocupar un lugar destacado en la biblioteca de todo médico, cualquiera sea su especialidad o tipo de trabajo.
Sir William Osler, luego de largos años de permanencia en Hopkins, en donde alcanzó la categoría de Profesor Honorario, se trasladó en 1905 a la Universidad de Oxford para ocupar con brillantez durante 14 años el cargo de Profesor Real de Medicina y estando allí vivió la tragedia de la muerte de su hijo durante la I Guerra Mundial en los campos de batalla de Yprès, Bélgica, que supo sobrellevar con dignidad y resignación. Su vida se extinguió víctima de neumonía, el 29 de diciembre de 1919, una década antes de que el primer antibiótico fuera descubierto por Fleming en su Laboratorio del Hospital St. Mary’s de Londres.
La grandeza de un personaje se traduce de varias maneras: en actos, pensamientos y palabras. En todas ellas Osler dejó un recuerdo imborrable.
Debido a su esfuerzo, el legado del altruista Johns Hopkins se convirtió, en buena parte gracias a él, en un vivero de clínicos, investigadores e innovadores, al pasar de un simple hospital a un centro de estudio y cultura de la más alta calidad. Así la medicina de los Estados Unidos llegó a su mayoría de edad (La pintura muestra a Welch, Halsted, Osler y Kelly).
El sucesor de Osler en Hopkins fue cuidadosamente seleccionado. Luego de un detenido análisis de los candidatos, el nombramiento recayó en Lewellys F. Barker, quien había ingresado al Hospital años atrás como profesor de anatomía, y se destacaba como un profundo conocedor de las ciencias básicas. Es de advertir que el candidato de Osler era William S. Thayer, formado por él y que se desempeñaba como Profesor Asociado de Medicina. Pero el Consejo Directivo, con el argumento de que era necesaria la presencia de un profesor que hiciera énfasis en las ciencias básicas en la enseñanza de la medicina, ratificó sus preferencias por Barker. Harvey Cushing, varios años después de su fallecimiento, escribió una magnífica biografía del gran profesor de medicina, tal vez la mejor documentada de las varias escritas y publicadas.
martes, 6 de enero de 2009
Felicidades a las Enfermeras
Muchas Felicidades a todas las enfermeras y enfermeros de los diferentes hospitales del puerto de Veracruz, de México y del Mundo, en este su día, y reconocer dóia a día su ardua labor en favor de los enfermpos, de verdad es muy difícil su labor, y ellas y ellos la realizan de una manera excelente, lo digo con conocimiento de causa, son muy trabajadoras, claro hay excepciones, pero no por esas malas enfermeras, vamos a despreciar la labor y el trabajo de las mayoría de las y los enfermeros, de verdad mis felicitaciones, son un ejemplo para nosotros los Médico.
“La enfermería es un arte y si se pretende que sea un arte requiere una devoción tan exclusiva, una preparación tan dura, como el trabajo de un pintor o de un escultor, pero ¿cómo puede compararse la tela muerta o el frío mármol con el tener que trabajar con el cuerpo vivo, el templo del espíritu de Dios?Es una de las Bellas Artes; casi diría, la más bella de las Bellas Artes”.
Florence Nightingale
Florence Nightingale
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